Las causas de México en 2018

 

Decir que los organismos internacionales han sido superados y que aportan pocas o nulas soluciones reales a los problemas que el mundo enfrenta, no es nuevo. Es cierto que estas instituciones multilaterales, ya sea por intereses políticos, incapacidad de generar acuerdos o ineficacia, se ven muchas veces paralizadas. Sin embargo, también es una realidad que dar respuesta a los cada vez más complejos retos que la humanidad de nuestro tiempo enfrenta, como el cambio climático, el fenómeno migratorio, la protección y defensa de los derechos humanos o la amenaza nuclear, sólo es posible a través de la acción colectiva de la comunidad internacional.

2017 fue un año en el que, a las ya conocidas complejidades que implica que una multitud de países se ponga de acuerdo sobre cualquier tema, se sumaron expresos desafíos al consenso internacional que había prevalecido. La salida de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático, el incumplimiento de Corea del Norte de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, pidiendo detener el desarrollo de sus armas nucleares y la salida de Israel de la Unesco, son algunos ejemplos. Mientras estos países se han excluido del resto de la comunidad en estos temas, en otros más el ánimo aislacionista crece preocupantemente.

En este contexto, es importante que México, en voz del presidente Enrique Peña y del canciller Luis Videgaray, haya refrendado su compromiso con cumplir con lo que le corresponde en la solución de los problemas comunes y su convicción de que, aun con todas las debilidades que tienen los organismos internacionales, son los mejores mecanismos con los que contamos.

Al término de la reunión anual de embajadores y cónsules, el viernes pasado, los responsables de definir e implementar la política exterior multilateral de México explicaron en el Senado de la República las prioridades de nuestro país para este 2018.

Después de adoptada la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible en 2015, la prioridad este año será continuar con su implementación, lo mismo sobre el Acuerdo de París sobre cambio climático que los compromisos para abordar el problema de las drogas, bajo un enfoque integral y de salud pública.

Temas importantes de este año en la agenda global son el de migración y refugio, sobre los cuales los países miembros de las Naciones Unidas han comenzado un proceso para intentar generar un consenso sobre la forma en la que estos fenómenos, que han hecho crisis en varias regiones del mundo, deben ser comprendidos y abordados. Los millones de personas que sufren por tener que abandonar sus hogares merecen urgentemente una respuesta que reconozca su dignidad y sus aportaciones a las comunidades que los acogen.

En el ámbito de la paz y seguridad internacionales, el nuevo concepto de paz sostenible, que promueve una nueva forma de abordar los conflictos, en el que el énfasis está en la prevención más allá del antiguo paradigma en el que la comunidad internacional interviene sólo cuando éstos han aparecido, debe seguirse desarrollando. Asimismo, la implementación del Tratado sobre el Comercio de Armas necesita un nuevo impulso, y a la luz de la reciente adopción del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, apoyado por más de 120 países, la reunión preparatoria de la Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación Nuclear cobra especial relevancia, porque representa una oportunidad para impulsar su pleno cumplimiento.

En el campo de los derechos humanos, México ha sido electo miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, lo que nos compromete a, en el ámbito nacional, resolver los rezagos que aún tenemos. Este mismo tema será igualmente prioritario en la agenda regional, igual que el fortalecimiento de la democracia, de cara a las siete elecciones presidenciales que sucederán en nuestro continente este año.

 

Columnista: 
Imágen Portada: 
Imágen Principal: 
Send to NewsML Feed: 
0

Source: Noticias

News Reporter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.